viernes, 25 de julio de 2008

Cómo será el cerebro humano en 50 años

¿Cómo afectará la tecnología en las funciones del cerebro? ¿Cómo fue afectándolo a través de la historia? ¿Sólo utilizamos el 10% de nuestra capacidad cerebral o somos más rápidos que la computadora más veloz? ¿Podría la inteligencia artificial ser superior a la humana? ¿Desarrollo, progreso o involución?



Años atrás el programa de la cadena estadounidense ABC, The Secret Lives of Men, emitió un programa que aseguraba: “Sólo usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral”. Pero en marzo de 1999 la revista científica Skeptical Inquiry lo desmintió bajo el titular: “El mito del 10 por ciento”.
Luego de este imponente titular varios especialistas médicos de EEUU investigaron al respecto y llegaron a la conclusión de que se trataba de un mito.
Enterrando los mitos médicos es un estudio realizado por la Escuela de Medicina de Indiana, y una de sus autoras, la Dra. Rachel Vreeman, aseguró: “Al analizar una serie de estudios de imágenes computarizadas y escáneres de resonancia magnética no pudimos encontrar ninguna zona ‘durmiente’ en el cerebro, y además, si analizamos las células o neuronas de un individuo no encontraríamos áreas inactivas o zonas que no estuvieran funcionando”.
Pero entonces, ¿cómo funciona el cerebro?
Según el libro Terapias de avanzada- Técnicas de integración cerebral y técnicas de energía de Pablo Solvey y Raquel Solvey, entre otros, aseguran que: Los dos hemisferios cerebrales están conectados entre sí por un cúmulo de fibras nerviosas llamado cuerpo calloso que actúa como un súper conductor, permitiendo un rápido acceso a la información captada en uno y otro. Cuando hay una buena comunicación entre ambos, el resultado es un pensamiento integrado, que cuanto más se activan los hemisferios por el uso, más conexiones se forman a través del cuerpo calloso, y cuantas más conexiones hay, más rápidamente se efectúa el intercambio de información entre ambos, y más inteligente es nuestra capacidad de funcionamiento. Es decir que cuanto más razonamos mejor razonamos, y es necesaria la utilización de ambos hemisferios para obtener una máxima capacidad en cualquier área.
Los dos hemisferios son diferentes tanto estructural como bioquímicamente, no sólo en el hombre sino también en varias especies animales. Pareciera que el hemisferio derecho es particularmente adecuado para procesos de información nueva y el izquierdo más adecuado para procesos infofamiliares (rutina / conocido). Cada hemisferio desarrolla y procesa la información de una manera específica y evoca información útil. Si usáramos en forma permanente la percepción de un solo lado de nuestro cerebro, tendríamos opciones muy limitadas.

¿Qué sabemos?
Por su lado, el libro ¿Y tu qué sabes? de William Arntz, Betsy Chasse y Mark Vicente, plantea las siguientes preguntas: ¿El cerebro es tan sólo una computadora biológica? ¿En qué medida somos distintos de las máquinas? ¿Podría haber inteligencia artificial equivalente o superior a la inteligencia humana? Algunas respuestas dadas:
El cerebro es al menos mil veces más rápido que la súper computadora más rápida del mundo.
El cerebro contiene tantas neuronas como estrellas hay en la vía láctea: aproximadamente 100.000 millones.
Una porción del cerebro del tamaño de un granito de arena contiene 100.000 neuronas y mil millones de sinapsis (uniones entre las neuronas).
El cerebro está encendido durante toda la vida. Ni siquiera descansa y se renueva continuamente.
Aprende de dos maneras: la primera es a través de datos fácticos, intelectuales, que dominamos o memorizamos. La segunda es través de la experiencia. Independientemente del tipo de método, el aprendizaje es, en esencia, integrar las redes neuronales a fin de formar otras nuevas.
En síntesis, por más que la tecnología está a flor de piel, el cerebro sigue siendo un universo desconocido para el hombre, y a más estudios y análisis realizados más planteos e interrogantes surgirán. Además es imposible que la inteligencia artificial pueda superar a la del hombre ya que la mente humana tiene la capacidad de adaptarse a las circunstancias, y de optimizar la energía, para la modificación de su propio hardware.

Algunas respuestas…
“EN 50 AÑOS NO EXISTIREMOS”
Según la parapsicóloga Lulian, no sólo le queda poca vida al ser humano, sino que además, estamos comenzando a vivir lo que en un futuro no muy lejano será una gran involución para la capacidad del cerebro humano. Esto es porque el hombre evolucionó tanto mecánicamente en las sociedades actuales que comenzó un rápido proceso de retroceso espiritual e intelectual.
Pero por otro lado, la experta asegura que la inteligencia artificial jamás superará la inteligencia humana, ya que depende exclusivamente de ésta.
Por último, Lulian advirtió: “Nunca se terminará de conocer al cerebro por su alta complejidad. Numerosos aspectos nunca serán descubiertos por ningún científico”.